En este artículo pretendo explorar profundamente los productos relacionados con mantas eléctricas.

Empecemos por el principio: ¿qué es una manta eléctrica?

Una manta eléctrica es una manta que incorpora en su interior un sistema de calefacción. Para simplificar es como si incorporáramos las resistencias de un tostador dentro de una manta eléctrica. ¡Pero a mucha menos potencia, claro está!

Y al fin y al cabo, al ser una prenda de ropa, está pensada para que se pueda lavar sin problemas y volver a usar sin ningún peligro para el usuario.

Ahora que ya sabemos que es una manta eléctrica vamos a indagar para que sirve.

Aunque parezca obvio, sí: sirve para calentar. Pero sus usos no solo se detienen ahí gracias a los formatos en los que comercializan el concepto de manta eléctrica.

Hay mantas eléctricas para cubrirse, por ejemplo, para ser usadas en el sofá. También las hay pensadas para la cama, para usarlas entre el colchón y la sábana bajera. Esos son los calientacamas, que no deja de ser una manta eléctrica pero forrada con tejido para ser usada como sábana bajera.

Luego hay mantas eléctricas compactas o almohadillas eléctricas. Estas se caracterizan por su tamaño pues tiene tamaño reducido: 30 x 40cm, 50 x 30cm… etc. Son como un cojín para que te las pongas en la espalda o en tus cervicales: almohadillas cervicales y lumbares, con calor.

Así pues, con todo este abanico de productos, respondemos a la pregunta:

¿Para qué sirve una manta eléctrica?

  • Sirve para calentar tu cuerpo des de la comodidad de tu casa.
  • Sirve para relajar tu espalda o tus cervicales si tienes una almohadilla eléctrica gracias al calor que desprende.
  • Sirve para calentar tu cama para que no la encuentres tan fría al irte a dormir.

Espero que con este artículo tengas más claro los distintos usos de una manta eléctrica, según el tipo de producto que compres, para que puedas elegir mejor antes de ir de compras online.

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